abril 30, 2008

cumpleaños

una arruga me crece
como río
entre el vientre y la mirada
abre la boca
escupe los años
heridas debajo del ojo
mira al espejo
la arruga del espejo se agranda se ablanda
abarca toda la superficie lisa
y mojada del vidrio
se multiplica y ríe
me llama desde el labio
promete mariposas
alas
mordidas de pastel
la marca eterna de una risa despejada

abril 26, 2008

grieta

la luna limpia el cristal de la puerta y deja ver la clara figura del que espera. nadie le abre. dentro, la luz está encendida, las mujeres ríen y beben y juegan al tarot como quien se juega el corazón destrozando una margarita. el árbol de aguacate, sin aguacates, palmea el aire: su sombra tiembla en el piso y en el cuerpo del que espera. del que toca de nuevo. una voz tipluda se oye al otro lado. no abre. él puede verlo todo, la grieta de la mesa de centro, las copas vacías, hasta el escote de su mujer respirar en vano: nadie abrirá el cerrojo. y la tela caerá a solas y desnudará los pechos para nadie y el aguacate moverá sus ramas y tratará de tocarlos con su sombra.

abril 20, 2008

nocturno a medio día o paz en you tube

A 10 años de su muerte...

Paz habla
la luz brilla en el ojo izquierdo
de una imagen pixeleada

el nocturno sale
de Octavio y con Octavio
va tras la llamarada de una falda
sobre las calles de un México muerto

y yo sin falda
sin paz
con ganas de huir
con la trompeta que sube
del portal a mi ventana
y sin pudor
en pleno día
me toca las raíces y las canas

abril 02, 2008

fuga

una vez más
doblas la ruta
el paso
cerrado del otro que se acerca

oyes
relojes hundidos en las sienes
alas

pliegas el pulso de tu palma

el olor que guarda
la casta ceniza de los dedos

lacras el cuerpo los ojos las ventanas que te miran

labio sobre labio
entierras
viva
la última palabra

y te retiras

rayuela

en la curva del ojo
busco una orilla
un ancla
la luna partida que guardan mis uñas

sentada
en el espejo
de un techo prohibido
junto
mi voz
mis esquinas

espero mi turno

y tiro
la carne
brinco
la raya

nadie mira
rodar
la miseria
de una risa vacía

el ojo
del cuerpo
en un cuerpo cualquiera

los trozos de piel que me arrancan las horas